Hay una constante en las revistas orientadas a adolescentes e incluso a las mujeres adultas: la profusión de cuestionarios para determinar si tu pareja te ama o no. Fruto de la inseguridad, fundamentada o no, completar un test de amor en línea o en una revista no determinará si tu relación tiene futuro, pero tal vez estos consejos logren orientarte.
En primer lugar, lo más importante es entender cuáles son las razones que te llevan a dudar del cariño de tu pareja, si es que existe alguna. Si encuentras algunos signos como que tu pareja no te presta atención, no comparte tiempo contigo, es infiel, te evita o discuten demasiado es posible que esa relación esté llegando a su final y para saberlo no necesitas ningún test de amor sino hablar seriamente con tu compañero de vida.
Por otra parte debes entender que a medida que pasa el tiempo la sensación de amor pasional arrebatadora de los primeros meses se desvanece para dar paso a un amor más maduro y reposado. Tal vez ya no pasen todo el tiempo juntos o se escriba mensajes cada cinco minutos, esto no significa que tu pareja no te ama sino que está retornando a su ritmo normal de vida y tú deberías hacer lo mismo. Si bien es cierto que una relación de pareja es una prioridad, no debería estar por encima de las necesidades y estilo de vida de una persona. Puedes leer un poco más sobre la evolución de la intensidad pasional de una pareja aquí.
Si no ocurre nada alarmante y todavía dudas del amor de tu compañero, debes hacer introspección, pues una parte de ti no es capaz de confiar en el otro y esa inseguridad, ese creer que la otra persona puede dejar de amarte puede convertirse en un obstáculo que interferirá en el desarrollo de la relación; pues puede salpicarla de celos e inseguridades, que podrían traducirse en comportamientos obsesivos.
Amar es un riesgo que todos corremos, en el que nos mostramos tal cual somos con todos los puntos vulnerables frente al otro; por lo que si permitimos que los miedos e inseguridades cobren protagonismo se quebrantan las bases de una relación, que no son otras que la entrega y la confianza. Es normal tener dudas, pero estas deben ser conversadas en pareja.
Dialogar acerca de los miedos contribuye a disipar inseguridades, si te quedas en silencio tratando de dilucidar cual adivina frente a oráculo los posibles signos de desamor en tu relación, corres el riesgo de complicar la realidad. A veces puedes interpretar algo desde una perspectiva equivocada, así que es importante conocer la opinión y visión de tu compañero de vida, enfrentar tus dudas ante la realidad puede hacerlas desaparecer por completo y fortalecer la relación.
Así que deja de buscar test de amor y habla con tu ser amado, no existe mayor prueba de amor que la honestidad y el deseo de mantener una excelente comunicación.
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jueves, 18 de julio de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
Consejo para parejas por Mitch Temple
Mitch Temple, se desempeña actualmente como Director en el departamento de bodas y enfoque a la familia en Colorado, Estados Unidos. Mitch es un orador experimentado, escritor y consultor de iglesias y empresas. Él y su esposa Rhonda dictan talleres intensivos de 3 días a nivel nacional para las parejas en crisis. Mitch ha hablado por todo el mundo, de hecho habló recientemente para una conferencia organizada por el gobierno de Singapur en ese lugar, en donde dijo las siguientes palabras:
Sería muy bueno que todas las parejas que pasaran por crisis, tomen en cuentas los sabios consejos que así como éste, la vida misma nos da.
En MundoConsejos esperamos que todos sean felices a diario, no sólo en pareja, sino ser realmente feliz aunque estemos solos.
Cuando las parejas logran captar realmente la profundidad de los principios de la gracia y el perdón, empiezan a experimentar niveles de satisfacción y dicha en su matrimonio, más allá de lo que habían pensado que fuera posible. Aquellas parejas que realmente exploran y acceden a la gracia y el perdón, se quitan de encima muchos problemas destructivos y continuos en su matrimonio, ya que éstos simplemente desaparecen.
Sería muy bueno que todas las parejas que pasaran por crisis, tomen en cuentas los sabios consejos que así como éste, la vida misma nos da.
En MundoConsejos esperamos que todos sean felices a diario, no sólo en pareja, sino ser realmente feliz aunque estemos solos.
domingo, 4 de noviembre de 2012
¿Cuáles son las causas de la infidelidad?
Si alguna vez has sido víctima de la infidelidad, entonces seguramente te habrás encontrado llorando en un rincón, escuchando música romántica y preguntándote qué pudo haber pasado para llegar a ese estado; o peor aún, sintiéndote responsable por la situación pues tal vez no le diste a tu pareja lo que necesitaba, o porque no eres lo suficientemente atractiva.
Si bien es cierto que cada caso merece un análisis de las circunstancias para poder determinar las causas de la infidelidad, lo más importante es que recuerdes que eres una persona maravillosa, única e irremplazable y que una infidelidad es dolorosa, pero también es una oportunidad para crecer emocionalmente y aprender lo que significa construir una pareja.
Los pensamientos fatalistas que van orientados a maltratar tu autoestima no mejorarán la situación, todo lo contrario, terminarán hundiéndote en la tristeza. Las causas de la infidelidad son numerosas y particulares, pero existen unas cuantas razones más generales que compartiremos contigo, con el objeto de brindarte más alternativas, perspectivas diferentes que logren hacerte evaluar la situación de una forma más objetiva en la que no existe la posibilidad de asumir el rol de víctima o de verdugo.
Una de las principales causas de la infidelidad es la desaparición del amor pasional. Cuando nos enamoramos de alguien, hay un periodo que dura entre 3 a 6 meses en los que el cerebro genera una gran cantidad de serotonina (la llamada "hormona de la felicidad") y que genera los típicos síntomas del enamoramiento: mariposas en el estómago, deseo desenfrenado, sensación de felicidad eterna que te hace sentir como caminando en las nubes, entre otras.
Después de cierto periodo de tiempo, el cerebro deja de producir serotonina y entramos en una fase más calmada de la relación. Esto no significa que no estás enamorado, todo lo contrario, pasas a un nuevo tipo de amor más fraternal en el que empiezas a conocer de verdad a tu pareja. Muchas personas están acostumbradas a interpretar este subidón de felicidad como amor verdadero, y una vez que desaparece, piensan que han dejado de amar a su pareja y que "ya nada es como antes" (¿les suena conocido?); por lo que comienzan a buscar relaciones con otros.
Todos conocemos a los infieles recurrentes, por ejemplo, el típico caso del hombre que termina un matrimonio por infidelidad; comienza una relación con la que fuese su amante, con la que termina por otra infidelidad, y así sucesivamente repitiendo una y otra vez el mismo error. Este tipo de personas suelen tener una estructura de personalidad que no les permite tener una vida en pareja, que no son capaces de comprometerse seriamente con una persona y no logran forjar el vínculo necesario para que una relación prospere.
Se requiere un proceso de autodescubrimiento muy profundo para que este tipo de individuos acepten su condición y sinceren su estilo de vida; por lo que terminará intentando una y otra vez vivir en pareja, haciendo daño a las otras personas y a si mismo. Un infiel recurrente no sabe ni quiere aceptar las responsabilidades y compromisos que intervienen en la consolidación de una relación.
Cuando la infidelidad ocurre una sola vez en la relación, un episodio aislado en el historial de la pareja, podemos pensar que pudo ser un error pasajero. Circunstancias como haber bebido demasiado, conocer una persona sexualmente atractiva, entre otras, pueden ser el detonante de una infidelidad. Sin embargo, aunque esta relación haya sido única y no sea repetitiva hay que analizar qué otros factores están implicados para haber tomado la decisión de ser infiel. El exceso de licor o el atractivo / disponibilidad de alguien más no son excusas para la infidelidad, siempre hay un momento en el que la persona debe decidir si seguir adelante o no.
Otras causas de la infidelidad pueden ser mucho más abstractas y particulares. Hay corrientes psicológicas y sociológicas que plantean el concepto de la profecía autocumplida; es decir, la persona actúa como la sociedad o la pareja espera. Por ejemplo, en sociedades machistas se espera que el hombre sea mujeriego pues esta es una demostración de masculinidad (esta sería la profecía) y muchos hombres actúan de acuerdo a este modelo; del mismo modo se dice que una persona que establece un vínculo de pareja desde la desconfianza (celos desmedidos, conductas compulsivas que tienden a invadir la privacidad de su pareja como revisar su teléfono, página de Facebook, correo electrónico, etc.; conductas restrictivas como prohibirle visitar a sus amigos) en realidad están creando su profecía, subconscientemente extienden una invitación para delinquir.
Cualquiera de estas razones no son, por si solas, la causa de la infidelidad. Una persona madura y emocionalmente equilibrada confronta a su pareja, expone sus sentimientos y prefiere poner fin a la relación en caso de no llegar a una resolución del conflicto.
Las motivaciones para evitar esa confrontación que permitiría cerrar el círculo son mucho más personales; ya sea por miedo a la soledad, al rechazo, a dejar una situación cómoda (dependencia emocional o económica, por ejemplo), presión social... descubrirlas es responsabilidad de quien comete la infidelidad pero si estás del otro lado es momento de hacerte varias preguntas.
¿Es la primera vez que pasas por una situación similar o es un patrón que se repite en todas tus relaciones? De ser así, ¿qué modelo mental te empuja a relacionarte con personas que tienen estas tendencias? Sobre este tema les hablaremos en un próximo artículo.
Si bien es cierto que cada caso merece un análisis de las circunstancias para poder determinar las causas de la infidelidad, lo más importante es que recuerdes que eres una persona maravillosa, única e irremplazable y que una infidelidad es dolorosa, pero también es una oportunidad para crecer emocionalmente y aprender lo que significa construir una pareja.
Los pensamientos fatalistas que van orientados a maltratar tu autoestima no mejorarán la situación, todo lo contrario, terminarán hundiéndote en la tristeza. Las causas de la infidelidad son numerosas y particulares, pero existen unas cuantas razones más generales que compartiremos contigo, con el objeto de brindarte más alternativas, perspectivas diferentes que logren hacerte evaluar la situación de una forma más objetiva en la que no existe la posibilidad de asumir el rol de víctima o de verdugo.
Razones más comunes de la infidelidad
Una de las principales causas de la infidelidad es la desaparición del amor pasional. Cuando nos enamoramos de alguien, hay un periodo que dura entre 3 a 6 meses en los que el cerebro genera una gran cantidad de serotonina (la llamada "hormona de la felicidad") y que genera los típicos síntomas del enamoramiento: mariposas en el estómago, deseo desenfrenado, sensación de felicidad eterna que te hace sentir como caminando en las nubes, entre otras.
Después de cierto periodo de tiempo, el cerebro deja de producir serotonina y entramos en una fase más calmada de la relación. Esto no significa que no estás enamorado, todo lo contrario, pasas a un nuevo tipo de amor más fraternal en el que empiezas a conocer de verdad a tu pareja. Muchas personas están acostumbradas a interpretar este subidón de felicidad como amor verdadero, y una vez que desaparece, piensan que han dejado de amar a su pareja y que "ya nada es como antes" (¿les suena conocido?); por lo que comienzan a buscar relaciones con otros.
Todos conocemos a los infieles recurrentes, por ejemplo, el típico caso del hombre que termina un matrimonio por infidelidad; comienza una relación con la que fuese su amante, con la que termina por otra infidelidad, y así sucesivamente repitiendo una y otra vez el mismo error. Este tipo de personas suelen tener una estructura de personalidad que no les permite tener una vida en pareja, que no son capaces de comprometerse seriamente con una persona y no logran forjar el vínculo necesario para que una relación prospere.
Se requiere un proceso de autodescubrimiento muy profundo para que este tipo de individuos acepten su condición y sinceren su estilo de vida; por lo que terminará intentando una y otra vez vivir en pareja, haciendo daño a las otras personas y a si mismo. Un infiel recurrente no sabe ni quiere aceptar las responsabilidades y compromisos que intervienen en la consolidación de una relación.
Infidelidad sólo una vez: ¿error pasajero?
Cuando la infidelidad ocurre una sola vez en la relación, un episodio aislado en el historial de la pareja, podemos pensar que pudo ser un error pasajero. Circunstancias como haber bebido demasiado, conocer una persona sexualmente atractiva, entre otras, pueden ser el detonante de una infidelidad. Sin embargo, aunque esta relación haya sido única y no sea repetitiva hay que analizar qué otros factores están implicados para haber tomado la decisión de ser infiel. El exceso de licor o el atractivo / disponibilidad de alguien más no son excusas para la infidelidad, siempre hay un momento en el que la persona debe decidir si seguir adelante o no.
Otras causas de la infidelidad pueden ser mucho más abstractas y particulares. Hay corrientes psicológicas y sociológicas que plantean el concepto de la profecía autocumplida; es decir, la persona actúa como la sociedad o la pareja espera. Por ejemplo, en sociedades machistas se espera que el hombre sea mujeriego pues esta es una demostración de masculinidad (esta sería la profecía) y muchos hombres actúan de acuerdo a este modelo; del mismo modo se dice que una persona que establece un vínculo de pareja desde la desconfianza (celos desmedidos, conductas compulsivas que tienden a invadir la privacidad de su pareja como revisar su teléfono, página de Facebook, correo electrónico, etc.; conductas restrictivas como prohibirle visitar a sus amigos) en realidad están creando su profecía, subconscientemente extienden una invitación para delinquir.
Cualquiera de estas razones no son, por si solas, la causa de la infidelidad. Una persona madura y emocionalmente equilibrada confronta a su pareja, expone sus sentimientos y prefiere poner fin a la relación en caso de no llegar a una resolución del conflicto.
Las motivaciones para evitar esa confrontación que permitiría cerrar el círculo son mucho más personales; ya sea por miedo a la soledad, al rechazo, a dejar una situación cómoda (dependencia emocional o económica, por ejemplo), presión social... descubrirlas es responsabilidad de quien comete la infidelidad pero si estás del otro lado es momento de hacerte varias preguntas.
¿Es la primera vez que pasas por una situación similar o es un patrón que se repite en todas tus relaciones? De ser así, ¿qué modelo mental te empuja a relacionarte con personas que tienen estas tendencias? Sobre este tema les hablaremos en un próximo artículo.
miércoles, 11 de abril de 2012
Cómo manejar los celos usando 8 simples consejos
Muchas personas distintas, de cualquier edad y creencias, sienten celos de vez en cuando. Los celos pueden ser fáciles de manejar una vez comprendes lo que están tratando de enseñarte y qué es lo que significan. Aquí van unos consejos para ayudarte a hacer justo eso.
Los celos son una combinación de miedo e ira: miedo de perder algo y rabia de que alguien "está acercándose hacia" algo que sientes que pertenece sólo a ti.
Cuando estés sintiendo celos, pregúntate a ti misma(o): ¿estos celos están más basados en miedo ó en ira, y por qué?... Date cuenta de qué parte de tu cuerpo está siendo afectada. Si sientes una sensación de caída ó el estómago apretado, probablemente sea miedo. Si sientes una sensación de ardor y rigidez en tus hombros y mandíbula, probablemente sea rabia. También puedes experimentar ambas de estas sensaciones al mismo tiempo.
Compartir tus verdaderos sentimientos con tu pareja sin culparlo(a) puede crear un profundo sentido de conexión entre los dos y abrir un diálogo sobre el camino de su relación. Usa "yo" en vez de "tu". En lugar de decir "no debiste haber hecho eso" di "me sentí terrible cuando eso sucedió". Hablar con sinceridad y con la verdad en una relación siempre es importante. (recordando al gran Gandhi: "La verdad es el fin y el amor es el camino")
Pregúntate a ti misma(o): ¿Por qué estoy celosa(o) de esto? ¿Qué es lo que me hace poner celosa(o)? ¿Qué estoy tratando de mantener? ¿Por qué me siento amenazada(o)?. Cuando comienzas a entender qué es lo que te hace dar celos, puedes empezar a tomar medidas positivas para cambiar tu percepción de esas cosas, de manera que borres esas emociones negativas que hacen disparar tus celos.
Muchas veces hay creencias falsas que hacen potenciar los celos. Si tu examinas esa "creencia", lo más probable es que puedas eliminar los celos. Algunas creencias comunes son: "si mi pareja me deja, de seguro no encontraré a nadie más" ó "si me deja, no voy a conseguir otra pareja porque ya tengo mucha edad", y también "todo(s) sus amigo(a)s gustan de él/ella". Las creencias se pueden cambiar. Si cambias tu creencia, cambias la forma de sentir. Elige decirte a ti mismo una creencia que se base en cariño y apoyo, y te sentirás mejor.
Incrementa tu sentido de confianza en ti mismo mediante el reconocimiento de tus logros, cualidades internas, y otras cosas buenas de ti. Una manera de cambiar tu sistema de creencias y diálogo interno es de decirte diariamente a ti mismo mensajes positivos. Con tiempo y esfuerzo, estos mensajes comenzarán a hundirse en tu subconsciente y como resultado desarrollaras nuevas fortalezas internas, disminuirán tus sentimientos de envidia y sentirás mas alegría dentro de ti y por la vida.
Si tienes más confianza en ti mismo será menos probable que dejes que los celos tengan poder sobre ti.
Todo es autocontrol, si sabes que los celos son malos, te hacen daño y hasta pueden dañar tu relación amorosa, tienes que trabajar para controlarlos y vencerlos, TÚ eres el dueño de tus sentimientos y emociones, TÚ eliges hasta donde éstos te afectan y dominan.
Y para terminar les dejo una cita que viene bien al tema, del gran William Shakespeare: "No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así."
1- Comprende las emociones
Los celos son una combinación de miedo e ira: miedo de perder algo y rabia de que alguien "está acercándose hacia" algo que sientes que pertenece sólo a ti.
2- Permítete "sentir" las emociones de una manera saludable
Cuando estés sintiendo celos, pregúntate a ti misma(o): ¿estos celos están más basados en miedo ó en ira, y por qué?... Date cuenta de qué parte de tu cuerpo está siendo afectada. Si sientes una sensación de caída ó el estómago apretado, probablemente sea miedo. Si sientes una sensación de ardor y rigidez en tus hombros y mandíbula, probablemente sea rabia. También puedes experimentar ambas de estas sensaciones al mismo tiempo.
3- Comunica tus sentimientos
Compartir tus verdaderos sentimientos con tu pareja sin culparlo(a) puede crear un profundo sentido de conexión entre los dos y abrir un diálogo sobre el camino de su relación. Usa "yo" en vez de "tu". En lugar de decir "no debiste haber hecho eso" di "me sentí terrible cuando eso sucedió". Hablar con sinceridad y con la verdad en una relación siempre es importante. (recordando al gran Gandhi: "La verdad es el fin y el amor es el camino")
4- Identifica qué tratan de enseñarte los celos
Pregúntate a ti misma(o): ¿Por qué estoy celosa(o) de esto? ¿Qué es lo que me hace poner celosa(o)? ¿Qué estoy tratando de mantener? ¿Por qué me siento amenazada(o)?. Cuando comienzas a entender qué es lo que te hace dar celos, puedes empezar a tomar medidas positivas para cambiar tu percepción de esas cosas, de manera que borres esas emociones negativas que hacen disparar tus celos.
5- Cambia cualquier creencia falsa que pueda causarte celos
Muchas veces hay creencias falsas que hacen potenciar los celos. Si tu examinas esa "creencia", lo más probable es que puedas eliminar los celos. Algunas creencias comunes son: "si mi pareja me deja, de seguro no encontraré a nadie más" ó "si me deja, no voy a conseguir otra pareja porque ya tengo mucha edad", y también "todo(s) sus amigo(a)s gustan de él/ella". Las creencias se pueden cambiar. Si cambias tu creencia, cambias la forma de sentir. Elige decirte a ti mismo una creencia que se base en cariño y apoyo, y te sentirás mejor.
6- Haz una lista de todos tus "puntos buenos" y sólo compárate contigo mismo, no con otros
Incrementa tu sentido de confianza en ti mismo mediante el reconocimiento de tus logros, cualidades internas, y otras cosas buenas de ti. Una manera de cambiar tu sistema de creencias y diálogo interno es de decirte diariamente a ti mismo mensajes positivos. Con tiempo y esfuerzo, estos mensajes comenzarán a hundirse en tu subconsciente y como resultado desarrollaras nuevas fortalezas internas, disminuirán tus sentimientos de envidia y sentirás mas alegría dentro de ti y por la vida.
7- Trabaja en tu autoestima
Si tienes más confianza en ti mismo será menos probable que dejes que los celos tengan poder sobre ti.
8- Autocontrol
Todo es autocontrol, si sabes que los celos son malos, te hacen daño y hasta pueden dañar tu relación amorosa, tienes que trabajar para controlarlos y vencerlos, TÚ eres el dueño de tus sentimientos y emociones, TÚ eliges hasta donde éstos te afectan y dominan.
Y para terminar les dejo una cita que viene bien al tema, del gran William Shakespeare: "No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así."
lunes, 13 de febrero de 2012
Cuidado: los celos pueden ser perjudiciales para tu relación
Los celos son una respuesta emocional que una persona tiene cuando se siente amenazado por perder algo propio o amado. Al hablar de celos, por lo general, hacemos referencia a las relaciones que tenemos con otras personas. Los celos son muy comunes en las relaciones de pareja, pero ¿qué determina que alguien sea celoso? ¿Por qué hay parejas que son más celosas que otras?
Una persona celosa tiene miedo de perder al otro y de, por consiguiente, perder su amor. La persona celosa se siente amenazada de que alguien más, un "tercero", se involucre en su relación y que le quite a la persona que ama.
Este "tercero" representa a la figura que viene a separar, y a nivel inconsciente, se reviven separaciones anteriores, como la separación de bebé-madre en su momento. Las personas celosas son dependientes al vínculo afectivo del otro, y tienen una necesidad de apego en donde lo único que buscan es que se les reafirme que son queridos, pero representa una amenaza que puede provocar que pierda el cariño, la atención y el amor del otro. Los celos mal manejados causan mucho dolor, terminan relaciones e, incluso, pueden terminar en ideas delirantes.
Los celos pueden ser positivos o negativos. Hasta cierto punto los celos son normales en cualquier relación de pareja; y en algunos casos pueden llegar a ser positivos como por ejemplo en el caso de que la pareja sienta un bajón amoroso. En este caso, celar moderadamente puede provocar revivir el sentimiento de pertenencia del uno con el otro y enderezar de nuevo la relación.
Los celosos excesivos son, por lo general, controladores, y cuando una persona intenta controlar a su pareja, se enoja cuando el otro sale con sus amistades (sobre todo si son del sexo opuesto), no quiere que su pareja salga, se indigna por la manera de vestirse y cree saber siempre cómo se siente el otro. Todo esto no produce nada de bueno a la relación.
Para evitar estos celos enfermizos, te invitamos a seguir estos consejos prácticos para lidiar con ellos. Y también acuerdate de evitar esas peleas tontas que no traen nada bueno a la relación... y que el amor siempre sea la base de todo.
Una persona celosa tiene miedo de perder al otro y de, por consiguiente, perder su amor. La persona celosa se siente amenazada de que alguien más, un "tercero", se involucre en su relación y que le quite a la persona que ama.
Este "tercero" representa a la figura que viene a separar, y a nivel inconsciente, se reviven separaciones anteriores, como la separación de bebé-madre en su momento. Las personas celosas son dependientes al vínculo afectivo del otro, y tienen una necesidad de apego en donde lo único que buscan es que se les reafirme que son queridos, pero representa una amenaza que puede provocar que pierda el cariño, la atención y el amor del otro. Los celos mal manejados causan mucho dolor, terminan relaciones e, incluso, pueden terminar en ideas delirantes.
Los celos pueden ser positivos o negativos. Hasta cierto punto los celos son normales en cualquier relación de pareja; y en algunos casos pueden llegar a ser positivos como por ejemplo en el caso de que la pareja sienta un bajón amoroso. En este caso, celar moderadamente puede provocar revivir el sentimiento de pertenencia del uno con el otro y enderezar de nuevo la relación.
Los celosos excesivos son, por lo general, controladores, y cuando una persona intenta controlar a su pareja, se enoja cuando el otro sale con sus amistades (sobre todo si son del sexo opuesto), no quiere que su pareja salga, se indigna por la manera de vestirse y cree saber siempre cómo se siente el otro. Todo esto no produce nada de bueno a la relación.
Para evitar estos celos enfermizos, te invitamos a seguir estos consejos prácticos para lidiar con ellos. Y también acuerdate de evitar esas peleas tontas que no traen nada bueno a la relación... y que el amor siempre sea la base de todo.
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