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lunes, 28 de mayo de 2012

Amor

Eres como ir a mil por hora, como inyectarse una nueva droga, como caer. Caer de un edificio, tus ojos son el piso, la autopista, el abismo.

Caer. Quiero caer.

Eres como caminar en la cuerda floja, como para el cuello la soga, como estar a punto de morir. Morir en tus senos, en tu falda.

Morir. Quiero morir.

Por ~Alejandro Rebolledo.

4: 57 am

Tu boca de un tiempo para acá

se ha convertido en un lugar

ferozmente deseado por mis besos,

ya no deseo viajar a otro sitio.

Por ~Gastón Fortis.

¿Dónde, desde entonces, se ocultan los que aman?

~ Jorge Enrique Adoum.

jueves, 10 de mayo de 2012

Estoy llorando

Desde que me dijiste que me querías estoy llorando. No sé porqué

algo se me quiebra dentro algo como un cristalito o un caramelo de

miel, que se triza de tanto que uno lo chupa.

Sí, eso es, es como miel que se derrite dentro de mí. Es como si quisiera que me vieran contigo en todas las fiestas, como si de pronto

este país fuera un corazón y en ese corazón estoy yo henchida y plena

para que me tomes. Sí, eso haré, estaré llorando hasta que me tomes

y luego lloraré otra vez, pero después de que me hayas tomado. Sí,

lloraré tanto que no podrás saber por qué es mi lloriqueo, por qué

se me corre el rimel y los ojos se ven siniestros y redondos entre el

color negro. Sí, eso mismo, esa que llora y llora seré yo, seré yo la

que te dará un caramelo de miel cada vez que me penetres, la misma

que no comprenderá que tengas que partir, la misma que te dará a

gotas las lágrimas pegajosas, las lágrimas amarillas que recoja cada

vez que me tomes.

 

~ Paula Ilabaca.

viernes, 4 de mayo de 2012

Una flor en la mano

Tú, que no tienes nombre,

enséñame a volar sobre los mapas.

Podemos compartir

mi soledad de mar,

en una tarde

como la tarde en que nos encontramos

entre la multitud de los pasillos.

Tú, que no tienes nombre,

como no tienen nombre las cosas

más sencillas: la espera

de un semáforo en ámbar,

la curva que una ola dibuja en la orilla,

el paisaje enmarcado en el cristal

de un tren.

Tú, que no tienes nombre

como no tienen nombre las cosas

que no existen

todavía.

 

~ Julieta Pellicer.

Todas

Todas las cartas de amor son

ridículas.

No serían cartas de amor si no fueran

ridículas.

En mis tiempos también escribí cartas de amor,

como las demás,

ridículas.

Cuando hay amor, las cartas de amor

tienen que ser

ridículas.

Y es que, en fin,

sólo las criaturas que no han escrito jamás

cartas de amor

son las que son

ridículas.

La verdad es que hoy

mis recuerdos de aquellas cartas de amor

son los que son

ridículos.

 

~ Fernando Pessoa.

 

lunes, 30 de abril de 2012

Una carta de amor

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

 

~ Julio Cortázar.

Devuélvele el corazón

Devuélvele el corazón
a tu corazón, a ese extraño que te ha amado
toda tu vida, a quien ignoraste
por otro, y que te conoce de memoria.

 

~ Derek Walcott.